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El Perdón

Aprendiendo a Perdonar

 

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"Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda en el altar, y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra tí, deja allí mismo tu ofrenda en el altar, y vete antes a hacer las paces con tu hermano; después vuelve y presenta tu ofrenda" (Mat.5:23-24)

 

 

En una ocasión Pedro le preguntó a Jesús:  "Señor, ¿Cuántas veces debo perdonar las ofensas de mi hermano, hasta 7 veces?- Jesús le contestó: No te digo 7, sino 77 veces" (Mat 18:21-22). Hay algo que mientras vivamos en este mundo no vamos a ser capaces de evadir en su totalidad, eso es los problemas, confrontaciones y desacuerdos que tenemos día con día con las personas que nos rodean.

Al darse cuenta de esto, Dios quizó darnos  una solución para vivir mejor y ser felices en su totalidad sin tener que cargar con sentimientos negativos en nuestras vidas, eso es: El Perdón.

Es necesario para nosotros que podamos aprender a perdonar, ¿Por qué? ¡Por que solo así podremos tener paz y felicidad total! Además de que es un requerimiento de Cristo para todo buen creyénte en su vida. Sabemos que el perdonar muchas veces no resulta ser fácil pues se requiere todo un proceso de sanación interior. Por eso, a continuación vamos a dar los pasos que se necesitan seguir para poder perdonar, esperamos en Cristo que el seguimiento de estós pueda ayudarte a sanar esas heridas en tu vida y que esta guía espirítual pueda darte esa paz que tu alma necesita.

Paso #1- Define con quién es tu problema.

Cuando somos ofendidos, muchas veces no somos capaces de reconocer que o quien es la causa original de nuestra ofensa. Por ejemplo: Hace unos años atrás conocí un jóven que guardaba un gran rencor en contra de todas las personas de raza negra. La razón era que cuando el vivía en Nueva York, un grupo de pandilleros de esa raza lo asaltaron hiriendólo mortalmente. Desde entonces su odio contra los afroamericanos creció en magnitud al punto de que una ocasión disparó tres veces en contra de su vecinos de raza negra, esto propició que él fuera a prisión. Una vez en la carcél arrépentido decía: ¡Si hubiéra olvidado lo que esos morenos me hicieron en Nueva York hace 10 años atrás yo no estaría hoy viviendo esta miseria de vida!... En efectó, mi amigo Isidro estaba en lo correcto, desgraciadamente dió rienda suelta a sus sentimientos negativos lo cual al final le trajó una desgracia aún mayor. Para empezar sus vecinos eran inocentes del todo de aquella golpiza que él sufrió, ellos no tenían culpa alguna. Sus verdaderos agresores eran personas muy distintas, Isidro no había definido entonces quienes eran la causa de su molestia. Casos como esté son muy comunes entre las personas que no han podido perdonar, odian, se vengan y guardan rencor contra personas que son inocentes en su totalidad.

-Mide la magnitud de la ofensa hecha-

Otra de las cosas que debemos tener en cuenta en el proceso del perdón es medir la magnitud de la ofensa hecha en nuestra contra. Dios mismo en el A. Testamento daba la oportunidad a las personas dañadas por alguien de desquitarse de la misma manera que fueron ofendidas:

"El que hiera de muerte a un animal pagará con otro; vida por vida. El que cause alguna lesión a su prójimo, como él hizo, así se le hará: fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; se hará la misma lesión que él ha causado al otro. El que mate a un animal, dará otro por él, pero el que mate a una persona morirá." (Lev 24: 18-21).

El problema con esta ley es que nisiquiéra esto somos capaces de hacer, al ser ofendidos de alguna forma, siempre tenemos que desquitárnos con una ofensa aún mayor que la que nos hicierón, por ejemplo: Si alguién nos da una mirada despectiva tenemos que agredir con un insulto o un golpe, si alguien no nos dirigió el saludo le dejamos de hablar, etc. Además Dios también les pedía a las personas el ser noble y no buscar el desquitarse aún si fuera de la misma manera:

"No te vengarás ni guardarás rencor contra tus paisanos, sino que más bien amarás a tu prójimo como a ti mismo, pues Yo soy Yavé" (Lev 19: 18).

Con esto Dios mostraba que su deseo no era el que nos desquitarámos, sino que aprendiéramos a ir más allá. En otras palabras podríamos decir: Al desquitárnos recurriámos a la justicia, pero Dios apreciaría más si no lo hicíéras y en su lugar perdonarás a los demás.

Además el desquitárse no traía consigo el perdón definitivo, sino solo un ajuste de cuentas temporal, que muchas veces no terminaba con los resentimientos.

Entónces, ¿Cómo podemos perdonar?

Paso #2-Reconocer que nadie es perfecto.

Cada vez que eres oféndido deténte un momento y piensa que la persona que te ofendió es imperfecta y esta propensa a cometer errores. Trata de ponerte por un momento en su lugar y piensa las causas que llevarían a esa persona que te ofendió a actuar así. Además recuerda que de alguna forma u otra tu también has ofendido a otras personas e incluso a Dios, y sin embargo el esta siempre dispuesto a perdonarte pero te pide que hagas lo mismo con tus ofensores.

Paso #3-Recurrir a la omnipotancia de Dios.

Después de reconocernos imperfectos y pecadores, tenemos que hacer una entréga total de nuestros sentimientos a Dios. Desgraciadamente nuestra naturaleza humana propia e imperfecta no nos permite perdonar tan fácilmente, nos hace sentir coraje, frustración, resentimiento. Tenemos que recurrir entónces a la única fuente de la cual proviene todo bien, creadora de todos los hombres y de todos los sentimientos de amor y bondad: Dios.

Solo con su ayuda podremos otorgar el perdón que nuestra naturaleza caída se resiste a dar. Además solo al perdonar de corazón podremos hallar la paz y tranquilidad que no nos da la venganza. Mira que yo he conocido gente que aún luego de consumar una venganza terrible, aún no ha experimentado una paz y tranquilidad completa, eso es porque solo el perdón dado con Dios puede llenar completamente ese vacío que la venganza y el resentimiento no. Si mi hermano, solo otorgando el perdón a nuestros ofensores podremos encontrar la verdadera paz y felicidad en nuestra vida, solo con él y con la ayuda de Dios.

Debemos estar conscientes también que pueden haber habido en nuestra vida situaciones verdaderamente traumantes y dolorosas, difícíles de olvidar; por eso el perdón no solo consiste en olvidarse del pasado y ya, sino de experimentar un cambio de corazón y mentalidad. Así aunque recordemos el pasado, ya no sentiremos ese sentimiento doloroso causado por esas ofensas hechas en contra nuestra.

Oración de Perdón

Padre de bondad, tu que conoces nuestras vidas, traumas, problemas y complejos interiores, permite que atrávez de esta oración tu Espirítu Santo penetre en mí, transformando y limpiando mi corazón de todo resentimiento, odio ó rencor que haya en él en contra de cualquier persona que me haya ofendido en cualquier etapa de mi vida. Cúbreme con la sangre preciosa de tu hijo para que como él, sépamos amar y perdonar a todos los que nos han ofendido y dañado. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.

"Ustedes han oído que se dijo: ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo: No resistan al malvado. Antes bien, si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra" (Mat 5:38-39).

 

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